A partir de la puesta en marcha de las primeras plantas desalinizadoras, algunos grupos ecologistas manifestaron su preocupación por el tratamiento de la salmuera y otros desechos recolectados durante la desalinización. Argumentaron que los vertidos al mar de estos desechos afectaban a las poblaciones de algas. Para evitar los efectos negativos del vertido de salmuera en el mar, actualmente las sales se arrojan convenientemente diluidas y de manera muy dispersa, lo que evita una elevada concentración que pudiese perjudicar a la vida marina.

 

El principal problema de las plantas desalinizadoras sigue siendo su elevadí­simo costo operativo. De hecho, la desalinización sólo resulta rentable a distancias a menos de 150 kilómetros de la costa y en una cota inferior a los 200 metros, lo que reduce notablemente las posibilidades de aplicación de esta técnica. En la Universidad de California se está experimentando con membranas de ósmosis inversa basadas en nanotecnologí­a, que podrí­an reducir los costos de funcionamiento hasta en un 25%. Mientras tanto, pese a los avances conseguidos en los últimos años, extraer la sal del agua mar es un lujo que sólo está al alcance de un puñado de naciones.

 

 

Actualmente Intertek + ABC Analitic realiza los análisis de un gran numero de plantas desaladoras en el país, análisis que van desde la calidad del agua tratada, aguas de rechazo y descargas de salmuera.